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HISTORIA DEL MEZCAL
La historia del hombre y la domesticación del maguey,
antiguamente conocido como meztl, comenzó hace 10
mil años en Mesoamérica. Desde entonces la
planta ha sido elemento importante de ceremonias y ritos.
En La Conquista los españoles, encontraron, entre otros
tesoros, una bebida mística llamada “mezcalli”
(fermentado del mosto de agave), ésta era consumida
en forma exclusiva por los reyes y sacerdotes zapotecas. También
en algunas comunidades indígenas obtenían del
agave o maguey un licor llamado agua de mezcalli, que en lengua
náhuatl significa “piña cocida”.
Pero es mérito del conquistador español la
aplicación del método de destilación
al “aguamiel” en alambiques de cobre la que
dio como resultado la bebida que en la actualidad se conoce
a nivel mundial como Mezcal, por eso es necesario decir
que es resultado de la conjunción de dos civilizaciones:
los pueblos prehispánicos y los españoles.
Al observar el gobierno virreinal que el Mezcal representaba
una fuerte competencia para los vinos españoles ya
que no se echaba a perder con el tiempo, sino todo lo contrario,
agarraba mejor sabor y era fácil de transportar a
largas distancias, prohibió, permitió o disimuló,
según le conviniera, su producción.
Es por eso que en 1875 fue expedida en Aranjuez, España,
una Real Orden para extinguir de todo el territorio de la
Nueva España la producción de aguardientes,
en especial el Mezcal.
Gracias a su milenario arraigo y su preparación
artesanal en pequeñas fábricas instaladas
al fondo de barrancas, fue imposible desterrar al Mezcal,
quedando confinada su producción sólo al autoconsumo.
Esta labor aún se lleva a cabo en la actualidad para
celebrar festividades importantes en las comunidades: ceremonias
religiosas, matrimonios, curaciones, nacimientos y entierros.
Oaxaca y su compleja orografía ha hecho que la variedad
de agave denominada “espadín” (Angustifolia
haw), crezca en esta región en forma natural y que
la producción del Mezcal sea un privilegio.
A pesar
de la apariencia árida y desolada del paisaje donde
crece el agave, los mezcaleros oaxaqueños siempre han
defendido lo suyo basados en la pureza ritual de su elaboración,
transmitida de abuelos a padres y de padres a hijos. Pero
en la actualidad la producción local se ha modificado,
el desarrollo económico del país ha alentado
su fabricación no sólo para el mercado regional,
sino nacional e internacional.
En 1997 el gobierno mexicano logró que el Mezcal
obtuviera reconocimiento mundial mediante la denominación
de origen genérica. Esto garantiza la autenticidad
y procedencia del licor y lo protege de imitaciones, situándolo
a las altura de la mejores bebidas del mundo.
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